En general estos helipuertos son proyectados en hospitales de referencia regionales y suelen dar cobertura a una población importante. El objetivo principal es que el helicóptero pueda recoger a un paciente crítico y aterrizar en el hospital en menos de 15 a 30 minutos de vuelo. Esto expande el radio de cobertura real a zonas rurales o de difícil acceso que se encuentran a decenas de kilómetros de distancia. También pueden servir para traslados interhospitalarios donde en general se reciben pacientes de centros médicos más pequeños en hospitales de mayor especialización tecnológica.
Los helipuertos hospitalarios deben estar aislados con soportes antivibratorios, especialmente cuando se construyen elevados sobre la azotea del propio edificio médico.
El aterrizaje y despegue de un helicóptero genera vibraciones de baja frecuencia extremadamente potentes (generadas por las palas del helicóptero) que pueden viajar a través de la estructura de hormigón o acero del hospital. Además, este aterrizaje y despegue de la aeronave también genera cargas dinámicas que también hay que aislar.
El marco regulatorio que se aplica a los hospitales respecto al aislamiento frente al ruido y vibraciones hace que estos helipuertos deban estar correctamente aislados.
- Para la protección de equipos médicos en quirófanos, salas de resonancia, TAC, laboratorios, etc.
- Para el bienestar del paciente. Los hospitales requieren un entorno de bajo ruido y nula vibración para el descanso y la recuperación de los enfermos.
- Para la seguridad estructural del edificio. El impacto dinámico continuo de las aeronaves fatiga los materiales de construcción del edificio a largo plazo.
¿Cómo funcionan los soportes antivibratorios FZH2M+Sylomer® de AMC?
Para solucionar este problema se crea una estructura conocida como "losa flotante" aislada con soportes antivibratorios. Por tanto, el helipuerto no se apoya directamente sobre la estructura del hospital, sino que instala una etapa intermedia de aislamiento y amortiguación.
Esta etapa intermedia se realiza mediante la instalación de unos soportes que deban cumplir con unas dimensiones concretas, y una frecuencia propia objetivo normalmente baja y establecida mediante una medición acústica.
El soporte FZH2M+Sylomer® de AMC es una de estas alternativas de soportes que posibilitan bajo el correspondiente cálculo y correcto dimensionamiento el aislamiento óptimo de estos helipuertos. Estos soportes se integran dentro de la propia losa y se componen de una caja metálica que contiene en su interior muelles, una base de Sylomer® y un espárrago roscado de elevación.
El objetivo de este sistema antivibratorio es desolidarizar el suelo flotante mediante soportes nivelables. Este soporte FZH2M+Sylomer® de AMC llega a dar una frecuencia propia muy baja de alrededor de 4-5 Hz y es una solución muy completa en todo el rango de frecuencias. Los muelles interiores del soporte aislarían frecuencias de excitación bajas y la base de Sylomer® de este soporte se encargaría de aislar las frecuencias medias-altas. El hecho de incorporar esta base de Sylomer® ofrece una gran ventaja respecto a otras soluciones que no la incorporan y donde la vibración se puede llegar a transmitir por la propia espira del muelle a medias-altas frecuencias.
Pasos de instalación de los soportes FZH2M+Sylomer® de AMC
Para su instalación se realizan los siguientes pasos:
- Se instala una banda elástica perimetral a la losa a realizar para evitar la transmisión de ruido y vibraciones a través del canto de la losa. El material utilizado por AMC para esta banda elástica es el Sylomer® SR11 de 25mm de espesor.
- Se coloca primero una lámina de plástico desmoldante (polietileno) sobre el suelo base.
- Se distribuyen los soportes a una distancia previamente calculada (esta distancia variará en función del espesor de losa, su rigidez y la carga a soportar).
- Se instala el mallazo sobre las orejetas laterales de los soportes y se asegura que no existan puentes acústicos en el perímetro de la losa donde previamente se han instalado la banda acústica.
- Se vierte el hormigón de la losa del helipuerto alrededor y por encima de las cajas, dejando los tornillos accesibles.
- Una vez fraguado el hormigón, se extraen los tapones de los soportes FZH2M+Sylomer® de AMC para acceder a la rosca donde se inserta el tornillo de nivelación.
- Se procede a la nivelación de los soportes de acuerdo con un patrón, y se comprueba el nivel de la losa mediante un láser. Se crea una cámara de aire bajo esta losa elevada.
El resultado final es una losa flotante bien aislada que evita la transmisión de ruido y vibraciones al hospital mediante la instalación de unos 300-350 soportes FZH2M+Sylomer® de AMC considerando una superficie hipotética del helipuerto de unos 350m2 aprox.