Las perturbaciones en esta sala deben ser lo más reducidas posible, ya que afectarían a la calidad de las imágenes obtenidas. Por ejemplo, equipos de aire acondicionado, máquinas de rayos X o tomógrafos… es necesario aislar correctamente tanto la sala de resonancia magnética como la propia máquina, por lo que será imprescindible utilizar soportes antivibratorios.