
Los grupos electrógenos monocilíndricos son fuentes de energía compactas y eficientes, utilizadas habitualmente en aplicaciones de menor tamaño. Sin embargo, su diseño puede generar vibraciones significativas durante el funcionamiento, provocando ruido, desgaste y pérdida de confort.
Los soportes antivibratorios son fundamentales para amortiguar estas vibraciones, mejorando el rendimiento del equipo, reduciendo el ruido y alargando la vida útil de la instalación.

